martes, 24 de noviembre de 2009

Tenemos una cuenta pendiente con la niñez

Los más de 40 millones de niños que viven en situación de calle en América Latina continúan esperando una respuesta efectiva, tanto de los gobiernos como de las organizaciones comunitarias, que pueda llegar a resolver las crecientes condiciones de vulnerabilidad que enfrentan en la mayoría de las ciudades de la región.

“Tenemos una cuenta pendiente con la niñez”, afirmó Manuel Manrique, funcionario de UNICEF, la sociedad latinoamericana se encuentra en mora respecto del cumplimiento de la Convención de los Derechos de los Niños, la cual precisamente conmemoró sus 20 años el pasado 20 de noviembre

Los datos que proporciona UNICEF indican que, aunque es casi imposible cuantificar a los niños que viven en situación de calle, en el mundo existen más de 100 millones, y 40 millones de ellos se encuentran en las distintas ciudades de América Latina y el Caribe. Los niños, además de enfrentar la pobreza, la violencia física y sexual, la explotación sexual, el consumo de drogas, la persecución policial y otras vulnerabilidades, también están expuestos a la infección del VIH, un tema que no tiene aún las soluciones que debería.

Los estados de la región no han siquiera intentado responder a un mandato indicado en el preámbulo de esta Convención de los Derechos del Niño, que es el documento que ha tenido más aceptación por los países del mundo, el cual dispone que se debe dar a la familia la protección y la asistencia necesarias para que pueda asumir plenamente sus responsabilidades en la comunidad. “Ese es el primer compromiso que deberían asumir los estados”, indicó Manrique; el abordaje hacia esta población implica la armonización de los sistemas de protección que existen en cada país, con una perspectiva multisectorial en la acción y multidisciplinaria en su enfoque.

También se debe considerar que el tema de la niñez en situación de calle no es igual a los demás, precisamente porque los niños no son escuchados y, por el contrario, han estado invisibilizados incluso por las mismas organizaciones comunitarias. La situación exige un acercamiento integral, donde participen todos los sectores del gobierno, mediante un trabajo con un enfoque claro por los derechos.

El agravamiento de la crisis en América Latina y el Caribe hace casi imposible el cumplimiento de los Objetivos del Milenio con respecto a reducir los índices de pobreza, siendo este factor uno de los principales responsables de la expulsión de los niños de su hogar. De acuerdo con Manrique, hay una creciente feminización de la jefatura de hogar en la mayoría de países de la región, que obliga a los niños a buscar el sustento familiar en las calles de su ciudad.

Más allá de la retórica, poco nada se ha avanzado en el tema de la protección de la niñez más vulnerable, mucho menos en programas que incluyan la prevención del VIH/SIDA e ITS y la reducción del impacto. Sería lamentablemente reunirnos en tres años para descubrir que nada se avanzado y esta sigue siendo aun una de las asignaturas pendientes.

Sergio Ruiz

Equipo de Corresponsales Clave. Lima, 22/11/09